Una portada que dice qué hace el producto
Una frase con el problema que resuelve y para quién, una imagen del producto de verdad (no una ilustración genérica) y una sola acción principal: pedir una demo, probarlo o apuntarse a la lista de espera.
Diseño web para startups
Diseñamos la web de tu startup para la fase en la que está: una landing para validar antes de lanzar, una web de producto para vender los primeros contratos o la web que necesitas tras una ronda, con casos de uso, precios, demo y pruebas. Rápida, medida desde el primer día y editable por tu equipo, a tu nombre y con el precio publicado antes de empezar.
Desde 900 € · Landing en 7-10 días, web de producto en 3-4 semanas · Editable sin pedir un sprint
Webs para startups
Casi todas se parecen: un titular que podría ser de cualquier producto, una ilustración en lugar del producto, un vídeo, un formulario de contacto y una página de precios que dice «contacta con nosotros». Quien llega desde una presentación o un anuncio no entiende qué hacéis, quien compara no encuentra lo que busca y la web se queda vieja con cada versión del producto.
Por eso la diseñamos para vender el producto, no para presentar la empresa. Es la parte para startups de nuestro diseño web: el mismo equipo, el mismo método y los mismos precios, aplicados a cómo se compra un producto digital. La web tiene que hacer tres cosas.
La mayoría llega a la portada desde una presentación, un anuncio o un enlace en LinkedIn, sin saber nada de vosotros. Si en el primer vistazo no lee qué hace el producto, para quién y qué cambia, cierra la pestaña: no hay una segunda oportunidad para explicarlo.
Quien compra software abre tres webs a la vez y busca lo mismo en todas: qué hace con su caso, cuánto cuesta, con qué se conecta y quién lo usa ya. La web que responde a las cuatro sigue abierta; la que esconde una, sale de la lista.
El producto cambia cada pocas semanas y la web se queda vieja: capturas de una versión antigua, planes que ya no existen, un caso de uso nuevo sin página. Si cada cambio necesita a un desarrollador, la web deja de decir la verdad.
La lista con la que trabajamos
Seis cosas, que se suman según la fase: una landing de validación cubre la primera y la cuarta; una web de producto, todas. Sirve igual si la haces con nosotros, con otro o por tu cuenta.
Una frase con el problema que resuelve y para quién, una imagen del producto de verdad (no una ilustración genérica) y una sola acción principal: pedir una demo, probarlo o apuntarse a la lista de espera.
Nombrada como el cliente llama a su problema, no como el equipo llama al módulo, con el antes y el después y cómo se empieza. Es por donde entra el tráfico que busca una solución, y lo que Google necesita para enseñaros.
Los planes con la unidad que entiende tu cliente (por usuario, por uso o por plan), qué pasa al superar un límite y la opción para empresas grandes. Si vendéis a medida, de qué depende el precio y un punto de partida.
Con página propia, no solo un botón: qué pasa en la demo, cuánto dura, un formulario de cuatro campos y el calendario a la vista. Si hay prueba gratis, que diga si pide tarjeta y qué verá el primer día.
Clientes con nombre y logo cuando os dejan publicarlos, casos con lo que cambió en su día a día, el equipo que hay detrás y, si la hay, la prensa. Un logo con permiso vale más que tres adjetivos.
Una página por integración que importe, explicando qué se sincroniza, y una de seguridad que diga dónde están los datos y con quién se tratan. La lee quien revisa la compra en una empresa, y la reenvía sin preguntaros.
De la landing a la web de producto
Según en qué fase estáis, cómo se compra vuestro producto y a cuántos públicos habláis. El diagnóstico decide cuál os conviene.
Una página para contar la propuesta antes de tener el producto terminado: el problema, para quién es, cómo funciona y una lista de espera o una petición de demo medida, para saber si interesa antes de construir más.
La web de una startup que ya vende: portada que dice qué hace el producto en el primer vistazo, cómo funciona, una página por caso de uso, precios, clientes y el camino a la demo o a la prueba gratis.
La página de precios con la unidad que entiende tu cliente (por usuario, por uso o por plan) y lo que pasa al superar un límite, y un recorrido de demo o de prueba que pide lo justo y llega a tu calendario o a tu producto.
Las páginas que lee quien compara tres productos: una por caso de uso, nombrada como el cliente llama a su problema, una por integración que importe y una de seguridad y privacidad que se pueda reenviar a quien revisa.
Cuando el producto, el público o la marca han cambiado y la web se ha quedado atrás: rehacemos la estructura y los textos sin perder lo que ya trae Google, con redirecciones una a una.
Para la startup que vende fuera desde el principio: cada idioma con su estructura y sus etiquetas hreflang, y los precios y los casos adaptados a cada mercado.
Una web para cada fase
Una startup no necesita la misma web antes de lanzar que tras una ronda. Las tres fases comparadas con los mismos criterios, con nuestro plazo y nuestro precio en cada una:
La web, el producto y tu equipo
Es lo que más se complica si no se piensa al principio: dónde acaba la web y empieza el producto, cómo llegan las demos a ventas, quién cambia los textos y cómo se mide sin saltarse el consentimiento. Así lo resolvemos.
La web pública explica, convence y lleva a cada uno a donde le toca: la demo, la prueba o el producto. El producto sigue en su propio entorno (por ejemplo, en un subdominio), con el botón de entrar a la vista para quien ya es cliente. Así un cambio en la web nunca toca el producto, ni al revés.
Las peticiones de demo llegan a vuestro CRM con su origen, el calendario de demos se reserva en la propia página y la prueba gratis abre en el producto. Trabajamos con lo que esas herramientas dejan conectar; si os falta una pieza, os decimos cuál.
Cambiar un texto, publicar un caso de uso con los bloques de la web, añadir un logo de cliente o actualizar un precio no necesita un desarrollador ni un sprint. Lo que sí necesita código (una plantilla nueva, una calculadora de precio, una integración) lo dejamos documentado.
Cada petición de demo, alta de prueba y clic en precios queda medido, para saber qué páginas traen clientes. La analítica, los mapas de calor y las pruebas A/B usan cookies: se cargan después del consentimiento, como pide el artículo 22.2 de la Ley 34/2002, y la web lo resuelve sin romper la medición.
Una web que carga rápido en el móvil, con una estructura que Google entiende y una página por caso de uso que puede posicionar sola. El trabajo continuo de posicionamiento, cuando toque, es SEO para startups.
No construimos el producto ni el MVP en este proyecto (eso es aplicaciones web a medida), no hacemos la identidad de marca desde cero y no trabajamos con Webflow ni con Framer: hacemos la web en WordPress o a medida.
Así se ve
Es una web de ejemplo construida por nuestro equipo con datos de muestra: el producto, los planes, los precios, las personas y la cita son inventados. Así se ven la portada, una página de caso de uso, la de precios y la reserva de una demo antes de hablar de la vuestra.





Web de producto
El caso: una startup que vende un software de turnos y fichaje a restaurantes, tiendas y clínicas, por persona y mes, con prueba gratis y demo. Su web era una sola página con un vídeo y un formulario de contacto, y todas las ventas pasaban por una llamada. La portada dice en una frase qué hace el producto y para quién, y enseña el producto de verdad: el cuadrante de una semana.
Cada sector tiene su caso de uso con el antes y el después y los pasos para empezar. Los precios dicen la unidad, el IVA, qué pasa si contratas a más gente y si puedes cancelar. La demo se reserva con día y hora sin esperar un correo; en el móvil, los precios llevan una calculadora y los botones de probar y pedir demo siempre a mano.
Cinco pasos y un plazo cerrado
La landing de validación está lista en 7 a 10 días desde que tenemos los contenidos; la web de producto, en 3 o 4 semanas; la web de producto completa, en 5 a 8. Ningún paso empieza sin que hayáis aprobado el anterior.
1
Una reunión de 30-45 minutos: qué vendéis y a quién, en qué fase estáis, cómo se compra el producto (prueba, demo o venta), qué canales traen hoy las visitas y qué fecha tenéis delante (un lanzamiento, una ronda, una feria). Sale el tipo de web, sus páginas y un presupuesto cerrado.
2
Decidimos qué dice la portada en una frase, qué casos de uso tienen página, cómo se presentan los precios y qué recorrido sigue quien pide una demo o una prueba. Si no hay textos, los escribimos con vosotros y los revisáis antes de publicar.
3
Un prototipo de las pantallas que más se usan, en móvil y en escritorio, con vuestra marca: la portada, una página de caso de uso y la de precios o demo. Lo revisáis y lo aprobáis antes de programar nada.
4
Construimos la web en WordPress, o a medida cuando el proyecto lo pide, la conectamos con vuestro CRM, el calendario de demos y la entrada al producto, y dejamos medidas las peticiones de demo y las altas de prueba, con el consentimiento de cookies en su sitio.
5
Publicamos, damos de alta la web en Google Search Console y os enseñamos a cambiar un texto, crear una página de caso de uso y actualizar un precio en una sesión. Tenéis 60 días de ajustes incluidos.
Precios publicados
Una web diseñada para tu startup parte de 900 €.
Son precios de proyecto, sin IVA, que se pagan la mitad al empezar y la otra mitad en la entrega. Incluyen el diseño, el desarrollo, la conexión con vuestro CRM y vuestro calendario, las conversiones medidas, el SEO de base y la puesta en marcha. El importe exacto sale del diagnóstico: cuentan las páginas y las plantillas distintas (caso de uso, integración, caso de cliente), si los textos los escribimos nosotros, las integraciones, los idiomas y si hay que migrar una web anterior.
Una página, antes de lanzar o para un lanzamiento
900 - 1.500 €
Qué incluye
Hasta 10 páginas, para vender los primeros contratos
2.000 - 3.500 €
Qué incluye
De 10 a 30 páginas: tras una ronda o con varios públicos
3.500 - 7.000 €
Qué incluye
Para startups que venden fuera
Versión en otro idioma con su estructura y sus etiquetas hreflang. La traducción nativa se presupuesta aparte.
800 - 1.500 €
Opcional, sin permanencia
Actualizaciones, copias de seguridad, seguridad y cambios pequeños. Los planes, en mantenimiento web.
Desde 49 €/mes
En España hay diseñadores que hacen una web sencilla para validar desde unos 500 €, agencias que piden desde 3.500 € por una web a medida y estudios especializados en producto que publican una landing desde 5.000 € y una web de cinco páginas desde 12.500 €. Los constructores con plantilla salen por una cuota mensual.
La diferencia no está en el número de páginas, sino en lo que hay detrás de cada una: si alguien piensa el mensaje y escribe los textos, cuántas plantillas distintas hay, si las demos llegan a vuestro CRM, si la analítica respeta el consentimiento y si el equipo puede cambiarla sin depender de nadie. Nuestros precios están en el medio porque incluimos eso y no animaciones ni ilustraciones a medida.
Encaje antes que propuesta
Si vuestro caso encaja mejor en otra página, estas son las más cercanas. Para un negocio que empieza sin producto digital, el diseño web para pymes y autónomos.
Clientes y reseñas
5,0 ★ en Google · 12 reseñas

Antes de encargarla
Lo que nos preguntan fundadores y responsables de marketing antes de encargar la web, con la cifra delante cuando la hay.
Con nosotros, una landing de validación cuesta 900 - 1.500 €; una web de producto de hasta 10 páginas, 2.000 - 3.500 €; y una web de producto completa, de 10 a 30 páginas, 3.500 - 7.000 €. Son precios de proyecto, sin IVA, la mitad al empezar y la otra mitad en la entrega. En el mercado verás desde webs de unos cientos de euros hechas por un freelance hasta estudios que piden más de 10.000 € por cinco páginas; lo comparamos en la sección de precios.
La landing de validación, de 7 a 10 días. La web de producto, de 3 a 4 semanas. La web de producto completa, de 5 a 8 semanas. El plazo cuenta desde que tenemos los contenidos (textos, capturas o vídeos del producto, logos y vuestra revisión) y supone que revisáis cada entrega en un par de días. Si tenéis una fecha fija, como un lanzamiento o una ronda, decídnosla en la primera llamada.
Depende de la fase. Antes de lanzar basta una landing con la propuesta y una forma de dejar el contacto. Cuando ya vendéis: portada, cómo funciona, una página por caso de uso, precios, clientes, empresa y demo o prueba. Tras una ronda o con varios públicos se suman integraciones, seguridad y privacidad, sectores y recursos. Lo explicamos en qué debe tener.
Si vuestro producto tiene planes, sí: quien compara software abre varias webs a la vez y descarta la que no le deja estimar cuánto pagará. Si vendéis a medida, publicad de qué depende el precio y un punto de partida, y la cifra exacta en la demo. Si los precios se dirigen a consumidores, tienen que verse con los impuestos incluidos o decir claramente si los incluyen.
Si todavía estáis validando la idea, una landing: es más barata, se publica en días y os dice si la propuesta interesa antes de construir más. Si ya tenéis clientes que pagan y varios casos de uso, una web de producto, porque una sola página no deja explicar cada caso ni posicionar en Google. La landing se diseña para crecer: lo que hacemos en ella se aprovecha después.
Trabajamos sobre todo con WordPress, que deja a vuestro equipo editar textos, páginas y precios sin depender de nadie, y hacemos webs a medida cuando el proyecto lo pide (velocidad máxima, pocas actualizaciones). No trabajamos con Webflow ni con Framer: si ya tenéis la web ahí y solo queréis retocarla, os conviene un especialista en esa plataforma.
Sí. Cambiar un texto, crear una página de caso de uso con los bloques de la web, añadir un logo de cliente o actualizar un precio lo hace cualquiera del equipo, y os enseñamos en una sesión al publicar. Lo que necesita código (una plantilla nueva, una calculadora de precio, una integración) lo hacemos nosotros o vuestro equipo técnico.
Esta página es la web que vende el producto. Si necesitáis construir el producto, un MVP, un panel de cliente o una plataforma, es un proyecto de desarrollo distinto y lo llevamos en aplicaciones web a medida. La web y el producto pueden vivir en el mismo dominio (por ejemplo, la web en el dominio principal y el producto en un subdominio) con el botón de entrar a la vista.
No hacemos identidad de marca desde cero. Si ya tenéis logo y colores, la web parte de ellos; si la marca está a medias, diseñamos la web con una línea visual sencilla (tipografía, color, estilo de las capturas) que podréis llevar a la presentación y a las redes.
Como cualquier web de empresa: un aviso legal con los datos de la sociedad (nombre, NIF, domicilio, correo y datos registrales, según el artículo 10 de la Ley 34/2002), una política de privacidad para los formularios de demo y de lista de espera, y el consentimiento de cookies antes de cargar la analítica, los mapas de calor o las herramientas de prueba A/B (artículo 22.2 de la misma ley). Los dejamos en su sitio en la web; el contenido de los textos lo decide vuestra empresa.
Para las dos cosas, pero se diseña para los clientes: un inversor que entra en vuestra web quiere ver lo mismo que un comprador (qué hace el producto, para quién, cuánto cuesta y quién lo usa). Que esas páginas salgan en Google cuando alguien busca su problema es trabajo de SEO para startups, que podemos hacer después.
Sí. El dominio se registra a nombre de la sociedad, los accesos al alojamiento también, y la web, sus textos, sus imágenes y su código son vuestros al terminar de pagar. Si mañana entra un equipo de marketing propio, se la lleva tal cual.
No. No estamos adheridos al programa como agentes digitalizadores, así que no gestionamos bonos del Kit Digital.
Sí, en remoto: el diagnóstico, las revisiones y la formación funcionan igual por videollamada. Tenemos la sede en Bétera (Valencia).
Presupuesto sin compromiso
Dinos qué vendéis y a quién, en qué fase estáis (validando, lanzando, tras una ronda), cómo se compra vuestro producto (prueba gratis, demo o venta) y qué fecha tenéis delante. En una primera llamada de 30 minutos revisamos vuestra web actual, si la hay, y salís con el tipo de web que os recomendamos y un rango de precio para vuestro caso.
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