Escrito por: Jesús Sánchez Diago
Si buscas cómo aumentar la autoridad de dominio de tu web, conviene empezar por un dato que muchas guías se saltan: Google no usa esa cifra. La autoridad de dominio es una puntuación que calculan herramientas SEO como Moz o Ahrefs para estimar la fuerza de los enlaces que recibe una web, y Google no publica ninguna nota parecida ni consulta la de nadie.
Eso no la convierte en un número inútil. Las herramientas la calculan a partir de los enlaces, y los enlaces siguen contando para posicionar, así que una subida conseguida con enlaces limpios suele coincidir con una web que Google considera más fiable. Aquí verás qué mide cada métrica, cómo leerla y qué pasos la hacen subir sin trucos que después cuesta deshacer.
La autoridad de dominio es una puntuación de 0 (o 1) a 100 que resume la fuerza del perfil de enlaces de un dominio entero. Cuantos más dominios distintos y con peso enlazan a una web, más alta sale. Sirve para comparar webs entre sí y para seguir la evolución de una estrategia de enlaces.
Cada herramienta la calcula con su propio rastreador y su propia fórmula. Por eso es una estimación externa: Google no la consulta ni forma parte de sus factores de posicionamiento.
Se suele decir «DA» para cualquiera de ellas porque la de Moz fue la primera en popularizarse, pero cada una se calcula a su manera:
Como cada una parte de un índice de enlaces diferente, la misma web puede tener cifras muy distintas en cada herramienta. Comparar el DA de tu web con el DR de un competidor no te dice nada; la comparación solo vale dentro de la misma métrica.
Portavoces de Google como John Mueller han repetido en público que el buscador no utiliza el Domain Authority ni ninguna métrica equivalente de terceros: tiene su propio índice de enlaces.
Lo que Google sí tiene en cuenta son los enlaces. PageRank, el algoritmo con el que nació el buscador, valoraba cada página por los enlaces que recibía, y Google sigue citando los enlaces entre sus señales de posicionamiento. En 2024 se filtró documentación interna de Google que menciona un atributo llamado «siteAuthority», sin explicar cómo se calcula ni qué peso tiene, y nada indica que se parezca al DA de Moz o al DR de Ahrefs.
En la práctica, el DA o el DR sirven como termómetro aproximado de algo que Google valora, tus enlaces, y tienen poco sentido como objetivo en sí mismos: se pueden inflar con enlaces que Google ignora.

Las tres herramientas tienen una forma gratuita de consultar la cifra, con límite de consultas: Moz la muestra en su análisis gratuito de dominio, Ahrefs tiene un comprobador de autoridad de webs y Semrush enseña el Authority Score en la vista general de dominio con una cuenta gratuita. El detalle de qué dominios te enlazan exige la versión de pago. Si estás eligiendo plataforma, tienes una comparativa en nuestra selección de las mejores herramientas SEO.
Elige una métrica y quédate con ella. Si ya pagas una de estas herramientas, usa la suya. Si no, el DR de Ahrefs es la más fácil de interpretar, porque depende solo de los enlaces y no de una estimación de tráfico. En Coliseo trabajamos con el DR por ese motivo.
Un DR de 25 no significa nada fuera de contexto. Antes de sacar conclusiones, ten en cuenta cuatro cosas:
En todas las fórmulas el ingrediente principal son los enlaces que otras webs hacen hacia la tuya. Por eso cualquier plan para subirla acaba siendo un plan de link building: conseguir que sitios ajenos decidan enlazarte.
Lo que cuentan las herramientas son los dominios distintos que te enlazan, más que el número total de enlaces. Cien enlaces desde el mismo blog suman casi lo mismo que uno solo.
Dentro de eso, cada enlace vale según quién lo da. Un enlace desde un dominio con mucha autoridad transmite más que uno desde una web recién creada. En el caso del DR, además, el valor que reparte un dominio se divide entre todas las webs a las que enlaza, así que un sitio que enlaza a miles de dominios distintos aporta poco a cada uno. Los enlaces nofollow no suman al DR.
Ninguna de estas métricas mide bien si quien te enlaza tiene relación con tu sector, un aspecto que Google tiene en cuenta al valorar un enlace. Para una empresa de climatización, un enlace desde una asociación de instaladores o desde un medio de construcción dice más sobre su web que uno desde un blog de recetas con el mismo DR.
También cuenta que el perfil parezca natural. Un perfil sano mezcla anchors de marca, URLs desnudas, textos genéricos y solo algunos con la palabra clave, y sus enlaces llegan poco a poco desde páginas que tienen visitas propias. Semrush rebaja el Authority Score cuando detecta señales de spam. Una cifra inflada con enlaces de granjas puede subir en la herramienta sin que tus posiciones cambien lo más mínimo.

Los cuatro pasos se refuerzan entre sí: los enlaces llegan antes a una web con contenido que merece la pena citar y rinden más si el enlazado interno los aprovecha.
Las fuentes más fiables para una pyme suelen estar cerca de su actividad diaria:
El proceso de cada táctica lo explicamos en la guía sobre cómo conseguir backlinks. Si no tienes tiempo para contactar con medios de forma constante, una agencia de linkbuilding puede encargarse de la captación de enlaces editoriales. Pide siempre ver la lista de sitios antes de publicar nada y desconfía de los paquetes de «tantos enlaces por tantos euros» que no dicen dónde van a aparecer.
Los enlaces que llegan sin pedirlos van a parar a páginas que otros necesitan citar. Un artículo de opinión genérico rara vez recibe enlaces; un estudio con datos que nadie más tiene, a menudo sí. Para una empresa de servicios, los formatos que suelen funcionar son:
El enlazado interno no sube el DA ni el DR, porque las herramientas solo cuentan enlaces que vienen de otros dominios. Lo incluimos en esta lista porque decide qué páginas aprovechan los enlaces que ganas. Si todos tus backlinks apuntan a un artículo del blog y ese artículo no enlaza a ninguna página de servicio, la autoridad que recibe se queda ahí.
Para repartirla, localiza en tu herramienta qué páginas reciben más enlaces externos y añade desde ellas enlaces a las páginas que quieres posicionar, con textos que describan su contenido. Mantén las páginas comerciales a pocos clics de la home.
Google afirma que ignora por su cuenta la mayoría de los enlaces de baja calidad, así que no hace falta desautorizar cada enlace raro. La herramienta de desautorización de Search Console tiene sentido en casos concretos, como cuando has comprado enlaces en el pasado o has recibido una acción manual por enlaces artificiales.
Hay un problema heredado que se pasa por alto con facilidad: los enlaces que se pierden por cambios de URL. Si tu web pasó por una migración sin redirecciones 301, los enlaces a las URL antiguas llegan hoy a páginas de error y no transmiten nada. Revisa en tu herramienta los backlinks que apuntan a páginas 404 y redirige cada URL antigua a su equivalente actual.
No existe un plazo fijo, y desconfía de quien te prometa una cifra concreta en pocas semanas: suele implicar enlaces comprados. El ritmo depende sobre todo de la puntuación de la que partes y de cuántos dominios relevantes consigues que te enlacen, y con qué constancia. También influye el perfil de enlaces de tu competencia, que marca hasta dónde necesitas llegar.
Hay además un retraso técnico. Las herramientas tienen que descubrir cada enlace nuevo con su rastreador y recalcular la puntuación, y eso puede llevar desde unos días hasta varias semanas según la herramienta y la página donde aparezca el enlace. En una web pequeña que empieza a conseguir enlaces editoriales con regularidad, el movimiento se aprecia en meses.
La cifra también puede bajar sin que hayas hecho nada. Basta con que algunas webs retiren su enlace o con que la herramienta amplíe su índice y recalcule todas las puntuaciones. Por eso conviene seguir la tendencia a varios meses y no la variación de una semana a otra.

Estas decisiones frenan la autoridad de dominio o la inflan sin que sirva para posicionar:
El SEO mejora trabajando varios frentes a la vez. La parte técnica asegura que Google pueda rastrear e indexar tus páginas y que carguen bien en el móvil. El contenido tiene que responder a lo que busca tu cliente, con una página clara para cada búsqueda importante. Los enlaces, que son lo que mide la autoridad de dominio, ayudan a que Google confíe en esas páginas. Y conviene medir en Search Console qué cambios están dando clics.
Desde el buscador, el camino más corto suele empezar en Search Console: busca las consultas por las que ya apareces entre la posición 5 y la 20 y mejora las páginas que las atacan (el título y el contenido, sobre todo), porque están cerca de recibir clics. Después, crea contenido para las búsquedas de tu cliente que todavía no cubres y consigue enlaces hacia las páginas que más te interesan.
La autoridad de dominio sube como consecuencia de ese trabajo bien hecho, y rinde más cuando los enlaces se trabajan junto al resto del SEO de la web. Si quieres que lo planteemos como una estrategia completa, es lo que hacemos como agencia SEO: empezamos revisando el perfil de enlaces que ya tienes y el de las webs con las que compites por tus búsquedas.
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