Escrito por: Jesús Sánchez Diago
Optimizar tu ficha de Google My Business consiste en darle a Google los datos que usa para decidir a quién enseña en el mapa cuando alguien busca un servicio cerca: una categoría principal acertada, información completa y coherente con tu web, reseñas que llegan cada mes y una ficha con actividad. El orden importa más que el número de trucos, porque unos pocos campos deciden para qué búsquedas compites y el resto mejora lo que ve el cliente cuando ya te ha encontrado.
Esta guía sigue ese orden: cómo ordena Google los resultados locales, los pasos según lo que pesan, lo que cuenta fuera de la ficha, los errores más caros y cómo comprobar en las métricas si todo eso trae llamadas.
Google My Business era el nombre de la herramienta gratuita con la que un negocio gestiona su ficha en Google: la tarjeta con nombre, dirección, horario, teléfono, fotos y reseñas que aparece en Google Maps y junto a los resultados cuando alguien busca la empresa por su nombre. A finales de 2021 pasó a llamarse Perfil de Empresa de Google (Google Business Profile, en inglés) y su aplicación propia se retiró poco después. Hoy la ficha se edita desde el propio buscador o desde Maps, con la cuenta propietaria iniciada.
El cambio afecta al nombre y a la forma de entrar al panel; los campos que se optimizan son los mismos. Usamos las dos denominaciones porque mucha gente sigue buscando «Google My Business».

Google explica en su centro de ayuda que ordena los resultados locales combinando tres factores. Tenerlos claros evita perder horas en cambios que no alteran la posición:
La ficha resuelve casi toda la relevancia y parte de la prominencia, pero no cambia la distancia a quien busca. Por eso una ficha impecable puede salir la primera en su barrio y desaparecer a dos kilómetros. La prominencia te lleva además hacia tu web y su posicionamiento SEO, porque la ficha es una pieza más de esa estrategia. Para la parte orgánica, la lista que va debajo del mapa, la guía sobre cómo aparecer primero en Google explica sus reglas.

Para optimizar tu ficha de Google My Business, sigue estos cinco pasos en orden: verifica y completa todos los campos, elige la categoría principal más precisa, consigue y responde reseñas cada mes, sube fotos y publicaciones propias, y rellena productos, servicios y atributos. La verificación y la categoría deciden para qué búsquedas compites; el resto influye sobre todo en cuántos de los que ven la ficha acaban llamando.
Una ficha sin verificar no se publica: confirma en el panel que figura como verificada. Después, recorre los campos con una regla: lo que pones en la ficha coincide con lo que hay en la calle y en tu web.
La categoría principal es el campo que más pesa en la relevancia. Google ofrece una lista cerrada y permite una principal y hasta nueve secundarias. La principal describe la actividad que más clientes te trae, y los demás servicios van en las secundarias: una clínica dental que también hace ortodoncia elige «Dentista» o «Clínica dental» como principal y deja la ortodoncia para una secundaria.
Para acertar, busca tu servicio en Maps desde tu zona y mira qué categoría muestran los negocios que salen arriba: es la mejor pista de cómo clasifica Google esa búsqueda. Las secundarias suman cuando cubren servicios que vendes y que la principal no nombra. Añadir servicios que no prestas va contra las directrices.
Las reseñas son la parte de la prominencia que más depende de ti. Google indica que la cantidad de reseñas y las valoraciones positivas pueden mejorar el posicionamiento local, y además son lo primero que mira quien compara varias fichas en el móvil.
Google incluye las fotos entre sus recomendaciones para mejorar la ficha, y deciden el clic cuando ya apareces. Sube imágenes propias del exterior con el rótulo visible, del interior, del equipo y de trabajos terminados, y renuévalas de vez en cuando; un vídeo corto cumple la misma función. Las fotos de banco no enseñan tu negocio y Google puede retirarlas.
Las publicaciones (novedades, ofertas y eventos) muestran que el negocio está activo y empujan una acción concreta, como reservar o llamar. Una cada semana o cada dos es un ritmo sostenible para un negocio pequeño.
Son los campos que más se dejan vacíos y los que más vocabulario añaden a la ficha:
Las buenas prácticas para un perfil de Google My Business ocurren en buena parte fuera de la ficha. Con los campos completos y la categoría bien puesta, lo que te separa del negocio de al lado es la prominencia, y esa se construye en tu web y en el resto de internet.
Hay consejos muy repetidos que conviene descartar: llenar la descripción de palabras clave apenas aporta, geolocalizar las fotos no tiene pruebas sólidas detrás, publicar a diario consume horas que rinden más pidiendo reseñas y crear una ficha por barrio va contra las directrices y suele terminar en suspensión.
Los errores más caros suelen ser de base y pasan desapercibidos mientras se dedica tiempo a las publicaciones:
Hay un caso que ninguna optimización resuelve: si al buscar tu negocio por su nombre no aparece en el mapa, primero hay que averiguar por qué. Lo explicamos en mi negocio no aparece en Google Maps, con las fichas sin reclamar, las suspensiones, los duplicados y las verificaciones atascadas.

El panel del Perfil de Empresa incluye un apartado de rendimiento con los datos de tu ficha. Estas son las métricas que conviene revisar cada mes, comparando con el mismo periodo del año anterior cuando el negocio es estacional:
Añade parámetros UTM a la URL de la ficha para separar en Google Analytics las visitas que llegan desde ella, que sin etiquetar se mezclan con el tráfico orgánico. Para saber en qué posición sales, comprueba tu servicio desde varios puntos de la zona: por la proximidad, la posición cambia de una calle a otra.
Si tras unos meses la ficha está completa, las reseñas llegan y las búsquedas siguen siendo casi todas de tu nombre, el freno suele estar fuera de la ficha: la web, las menciones o una competencia local más trabajada. Ese es el trabajo de una agencia SEO local, que lleva ficha, web y autoridad como un solo proyecto. Si prefieres mantener la gestión en casa y contar con alguien que revise la ficha y marque prioridades por horas, encaja mejor un consultor SEO local.
Verifica la ficha, completa los campos con datos idénticos a los de tu web y elige la categoría principal que mejor describe tu actividad. Después, trabaja lo continuo: reseñas cada mes con respuesta a todas, fotos propias y publicaciones periódicas.
Mantener el NAP idéntico en ficha, web y directorios, pedir reseñas de forma constante y sin incentivos, enlazar la ficha a una página de la web que confirme servicio y ubicación, conseguir menciones locales y cambiar los datos sensibles de uno en uno.
Depende de lo que cambies y de la competencia de tu zona. Los ajustes de categoría y de campos vacíos pueden reflejarse en pocas semanas; el efecto de las reseñas y las menciones se va sumando durante meses.
En los resultados locales gratuitos, no: Google indica que no acepta pagos para mejorar el posicionamiento local. Los anuncios de Google Ads sí pueden aparecer en el mapa, marcados como patrocinados y separados del resto.
Sigue aprendiendo
Qué es el contenido evergreen, en qué se diferencia del estacional, cómo crearlo paso a paso y mantenerlo vivo para que ...
Cómo crear una estrategia de contenidos que parta de la intención de búsqueda: auditoría, topic clusters, calendario edi...
Qué es la intención de búsqueda en SEO, los cuatro tipos que existen y un método para detectarla leyendo la SERP antes d...
En Coliseo Digital usamos cookies propias de analítica para mejorar la web. Solo se activan si las aceptas y puedes cambiar tu decisión en «Configuración de cookies», al pie de página. Más información