
Escrito por:Jesús Sánchez Diago
Un keyword research bien hecho responde a una pregunta de negocio: qué búsquedas hace la gente que puede acabar comprándote y qué página de tu web debería aparecer en cada una de ellas. Si aprendes cómo hacer keyword research con esa pregunta delante, la lista de palabras clave se convierte en un plan de páginas con orden de prioridad; si empiezas abriendo una herramienta y ordenando por volumen, acabas con una hoja de cálculo de mil filas y ningún motivo para trabajar la fila 12 antes que la 40.
Esta guía recorre el proceso en seis pasos, desde los objetivos comerciales hasta la priorización final, con ejemplos sacados de la investigación que hicimos para decidir este mismo artículo. Las herramientas aparecen, aunque son intercambiables: lo que se mantiene de una a otra son las decisiones que tomas con sus datos.
Un keyword research (estudio o investigación de palabras clave) es el proceso de identificar las búsquedas que hace tu público en Google, medir su volumen, su dificultad y la intención que hay detrás, y asignar cada una a la página de tu web que mejor puede responderla.
Es el primer trabajo de cualquier proyecto SEO porque condiciona todo lo que viene después: qué páginas se crean, cómo se titulan, qué se enlaza con qué y qué se mide en los informes. Un error en esta fase se arrastra al contenido y a la arquitectura, y se detecta tarde, cuando ya hay meses de trabajo publicado sobre búsquedas que no traen clientes.
El entregable útil tiene como mínimo cuatro columnas: la keyword, su intención, la URL de destino y la prioridad. Una lista que solo recoge palabras y volúmenes está a medio hacer.
El volumen de búsqueda mide cuánta gente escribe algo, y no dice nada de lo que esa gente quiere hacer después. «Qué es el SEO» la busca mucha más gente que «presupuesto agencia SEO», pero casi nadie de esa multitud está buscando proveedor. Quien escribe la segunda ya ha decidido contratar y está comparando opciones.
Por eso el retorno de un proyecto SEO se decide antes de escribir una línea. Si la investigación ordena por volumen, el equipo dedica meses a posicionar artículos que traen visitas sin intención de compra, mientras las páginas de servicio, que son las que convierten, se quedan sin trabajar. El informe mensual enseña más tráfico y el equipo comercial no recibe más contactos.
La pregunta de partida útil es otra: cuánto vale un cliente para tu negocio, qué busca antes de contratar y en qué momento de ese recorrido puedes aparecer. Con esas respuestas sobre la mesa, una keyword de pocas decenas de búsquedas al mes con intención de contratación puede pesar más en la lista de prioridades que otra de miles de búsquedas puramente informativas.
Hay dos clasificaciones que conviene aplicar a cada keyword desde el principio: por intención de búsqueda y por longitud. La primera te dice qué tipo de página necesita; la segunda, cuánta competencia y cuánta precisión puedes esperar.

Por intención:
Por longitud, las short tail son términos de una o dos palabras, con mucho volumen, intención ambigua y competencia alta («facturación»). Las long tail son frases más largas y específicas, con menos volumen cada una, intención clara y, en conjunto, una parte enorme de las búsquedas totales. Para una empresa que empieza a posicionar, casi todo el terreno ganable está en el long tail.
Estos son diez ejemplos de palabras clave para un mismo negocio (un software de facturación), clasificados con las dos clasificaciones anteriores:
| Palabra clave | Intención | Longitud |
|---|---|---|
| facturación | Ambigua | Short tail |
| qué es la factura electrónica | Informacional | Long tail |
| cómo hacer una factura | Informacional | Long tail |
| factura rectificativa ejemplo | Informacional | Long tail |
| mejor programa de facturación | Comercial | Long tail |
| programa de facturación para autónomos | Comercial | Long tail |
| holded vs quipu | Comercial | Long tail |
| software de facturación precio | Transaccional | Long tail |
| programa de facturación gratis | Transaccional | Long tail |
| holded login | Navegacional | Short tail |
La forma fiable de clasificar la intención es mirar la SERP, porque Google ya ha decidido qué tipo de página satisface cada búsqueda. Cuando investigamos para este artículo, «como hacer keyword research» devolvía ocho resultados orgánicos y todos eran guías, junto a una Vista creada con IA y preguntas relacionadas. La búsqueda madre, «keyword research», se comportaba de otra manera: sus variantes estaban dominadas por páginas de herramientas y planificadores, es decir, intención comercial. Dos búsquedas casi idénticas pedían páginas distintas.
El keyword research es la primera fase de una campaña SEO paso a paso, y conviene hacerlo en este orden: cada paso filtra el material del siguiente, y saltarse los dos primeros es la causa más habitual de listas enormes que nadie sabe priorizar.

Antes de buscar una sola palabra, anota qué productos o servicios quieres vender más, cuáles dejan más margen y quién los compra. Para cada perfil de cliente responde a tres preguntas por escrito: qué problema tiene cuando empieza a buscar, qué palabras usa para describirlo y qué necesita saber antes de decidir.
Las mejores fuentes para esas respuestas están dentro de la empresa: el equipo comercial, los correos de soporte, las objeciones de las propuestas que no se cerraron y las grabaciones de llamadas de venta. Ahí aparece el vocabulario del cliente, que rara vez coincide con el de tu web. Una empresa puede llamar a su servicio «soluciones de gestión documental» mientras sus clientes buscan «programa para archivar facturas».
Las semillas son los términos base desde los que vas a expandir. Salen de cuatro sitios:
No hace falta que la lista sea larga. Unas decenas de semillas bien elegidas dan más resultado que cientos de términos genéricos, porque cada semilla se multiplica en el paso siguiente.
Cada semilla se amplía con variantes, preguntas y combinaciones. Las fuentes habituales son el Planificador de palabras clave de Google (Keyword Planner), Ubersuggest y Semrush u otra suite de pago, y tres fuentes gratuitas que muchos pasan por alto: el autocompletar de Google, el bloque «Otras preguntas de los usuarios» (PAA) y las búsquedas relacionadas al pie de la SERP.
El autocompletar y las PAA tienen una ventaja sobre cualquier base de datos: reflejan lo que Google ve que la gente escribe y pregunta, incluidas consultas demasiado nuevas o pequeñas para que las herramientas les asignen volumen. Para temas recientes suelen ser la única señal disponible.
Con la lista expandida, cada keyword recibe tres datos. El volumen es una estimación mensual y cada herramienta calcula el suyo, así que sirve para comparar órdenes de magnitud entre keywords. La dificultad (KD) también es propia de cada herramienta y se basa sobre todo en los enlaces que tienen las páginas que ya posicionan. La intención se comprueba en la SERP, como vimos en el apartado de tipos.
La dificultad merece una revisión manual en las keywords que te importan. En la SERP de «como hacer keyword research» había dominios con autoridad alta (DR entre 54 y 75 según Ahrefs), pero las páginas concretas que posicionaban tenían muy poca autoridad propia (UR entre 4 y 7) y una KD de 2. Leída solo por el nombre de los dominios, parecía una búsqueda cerrada; leída página a página, estaba abierta para una guía mejor.
Muchas keywords distintas se resuelven con la misma página. El método práctico para saberlo es comparar sus SERPs: si dos búsquedas comparten varias URLs en el top 10, Google las considera la misma necesidad y deben ir juntas. Cada grupo resultante se asigna a una sola URL de tu web, existente o por crear.
Este paso es el que evita la canibalización, que ocurre cuando dos páginas propias compiten por la misma búsqueda y ninguna termina de posicionar. Al evaluar «técnicas SEO» para el blog comprobamos que su intención coincidía con la de nuestro artículo de estrategias SEO, ya publicado: una lista de tácticas que funcionan. Crear una página nueva habría enfrentado a dos URLs propias, así que la keyword se descartó como artículo y se trabaja dentro del que ya existe.
Con cada grupo asignado a una URL, falta decidir el orden. Una forma sencilla de hacerlo es puntuar cada grupo de 1 a 3 en tres ejes y multiplicar:
La multiplicación hunde a propósito los grupos con un eje en 1: una búsqueda enorme que no puedes ganar, o una fácil que nadie hace, cae al fondo de la lista. Este artículo salió de ese filtro. Había candidatas con más puntuación, como «CWV» (Core Web Vitals), que tenía más volumen pero una SERP ocupada por dominios de autoridad máxima, o «cómo aumentar la autoridad de dominio», que duplicaba artículos que ya teníamos publicados. «Como hacer keyword research» tenía 100 búsquedas mensuales, KD 2 y encaje directo con el servicio SEO que vendemos.
Con las herramientas gratuitas se puede hacer un keyword research completo para una web pequeña o mediana. Las de pago ahorran tiempo y añaden dificultad estimada, análisis de competidores e histórico de posiciones. Esta tabla resume para qué sirve cada una:
| Herramienta | Coste | Para qué la usamos |
|---|---|---|
| Google Keyword Planner | Gratis con cuenta de Google Ads | Ideas de keywords y volúmenes. Sin inversión activa en anuncios muestra volúmenes en rangos amplios. |
| Google Search Console | Gratis | Consultas por las que tu web ya recibe impresiones y clics. La mejor fuente de semillas en webs con recorrido. |
| Google Trends | Gratis | Estacionalidad y comparación de interés entre términos. Mide interés relativo sobre una escala de 0 a 100. |
| Autocompletar, PAA y búsquedas relacionadas | Gratis | Variantes long tail y preguntas que la gente hace, incluidas las que las bases de datos aún no recogen. |
| Ubersuggest | Freemium | Volumen, dificultad e ideas con un número limitado de consultas diarias en la versión gratuita. |
| Semrush / Ahrefs | De pago | Volumen, KD, keywords de competidores, análisis de SERP y autoridad de dominio y de página. |
Si quieres comparar más opciones y sus casos de uso, tenemos una guía con las mejores herramientas SEO. Elegir una u otra cambia la velocidad del proceso; los seis pasos anteriores se mantienen igual.
Una investigación terminada es un mapa de URLs con prioridad. Convertirla en estrategia consiste en decidir qué se construye primero y cómo se conectan las páginas entre sí. La estructura que mejor funciona para la mayoría de negocios es el clúster: una página comercial (la money page) que ataca las búsquedas transaccionales del servicio, rodeada de artículos que resuelven las búsquedas informacionales del mismo tema y enlazan hacia ella.

Este artículo es un ejemplo de esa estructura. Responde a una búsqueda informacional, forma parte del clúster de posicionamiento web del blog y enlaza hacia la página de servicio. Cada pieza del clúster sale del mapa de keywords con su intención ya decidida, y cada una se encarga con un briefing SEO que fija la keyword principal, las secundarias, la estructura de encabezados y los enlaces internos antes de que nadie escriba.
El orden de producción lo marca la priorización del paso 6, con una corrección: las money pages suelen ir primero aunque su volumen sea menor, porque son las que convierten y porque los artículos necesitan una página comercial a la que enlazar. Con el clúster en marcha, el resto de estrategias SEO que funcionan (enlazado interno, SEO técnico, link building, optimización on page) se aplica sobre una arquitectura que ya tiene sentido.
Si prefieres que el keyword research y la estrategia que sale de él los haga un equipo que mide el trabajo en clientes captados, en Coliseo trabajamos como agencia SEO orientada a negocio: investigación, arquitectura, contenido y medición conectados con tus objetivos comerciales.
Es el análisis de las búsquedas que hace tu público en Google para decidir qué páginas crear u optimizar. Incluye medir el volumen, la dificultad y la intención de cada palabra clave, agruparlas por necesidad y asignar cada grupo a una URL de tu web con una prioridad.
La división más citada separa el SEO técnico (que Google pueda rastrear, indexar y cargar la web sin problemas), el contenido (páginas que responden a la intención de búsqueda), el SEO on page (títulos, encabezados, enlaces internos y demás elementos de cada página) y el SEO off page (enlaces y menciones desde otras webs). El keyword research alimenta sobre todo los dos del medio, porque decide qué contenido existe y cómo se optimiza cada página.
Sí. Con Keyword Planner, Search Console, Google Trends, el autocompletar y las PAA se cubren los seis pasos. Lo que se pierde sin herramientas de pago es la dificultad estimada y el análisis rápido de competidores, que puedes suplir revisando la SERP a mano en las keywords prioritarias.
Depende del tamaño del catálogo y del número de servicios. Para una web de servicios con pocas líneas de negocio puede resolverse en unos días de trabajo; en un ecommerce con cientos de categorías es un proyecto de varias semanas. El paso que más tiempo consume suele ser la revisión manual de SERPs para agrupar y medir dificultad.
Conviene revisarlo cuando lanzas un servicio nuevo, cuando entras en otro mercado y, como mínimo, una vez al año. Entre revisiones, las consultas nuevas que aparecen en Search Console indican qué búsquedas se han quedado fuera del mapa.
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