Se busca el problema, no la profesión
Casi nadie escribe solo «psicólogo». Escribe lo que le pasa («ataques de pánico», «no puedo dormir desde el divorcio»), para quién busca («psicóloga para mi hija adolescente») o cómo quiere la sesión («online», «en inglés»). Una web con una página de «servicios» y una lista de terapias no responde a ninguna de esas búsquedas.









